
El martes 31 de marzo el equipo de la Unidad de Especialidades Médicas del CRSCO recibió una devastadora noticia, la familia de la Dra. Elena Olchevskaia comunicó el lamentable fallecimiento de una de las médicas más queridas, quien con 11 años de trayectoria en nuestra institución, dejó huella a nivel profesional y humano en todos sus compañeros/as de equipo y pacientes.
“Nuestra querida Dra. Elena Olchevskaia destacó siempre por su compromiso, alegría y entrega a los demás. Durante 11 años en el CRS Cordillera, fuimos testigos de su profunda pasión por la Cardiología, de su amor por la docencia, del aprendizaje continuo, de la dedicación a sus pacientes y de su valioso trabajo en equipo. Su excelencia humana y profesional fue la impronta que dejó en cada uno de nosotros y en todos quienes tuvieron el privilegio de ser sus alumnos y sus pacientes”, describió la Dra Echenique , Coordinadora técnica y Evelyn Paola Jorquera Martínez, Coordinadora Clínico Administrativa, de la Unidad de Especialidades Médicas.
Un último marcaje que quedó grabado en el corazón de nuestro CRSCO
Sin poder predecir lo que deparaba el destino, el lunes 23 de marzo, la Dra. Elena realizó su último marcaje en nuestro CRSCO, día en que su equipo se despidió de ella de manera privada y agradeció toda la dedicación, profesionalismo y cariño que les entregó por más de una década.
Entre aplausos, abrazos y la entrega de sus chocolates favoritos , la Dra. Elena caminó por última vez por los pasillos de nuestro CRSCO, día que quedará en la memoria de todos quienes la conocían, como el cierre de una etapa llena de enseñanzas, poniendo siempre en el centro al paciente y la pasión por el servicio público desde la medicina.
Ceremonia póstuma: Un abedul que crecerá en su nombre y memoria
Para crear una instancia de despedida y expresión de todo el cariño que nuestra institución tenía por la Dra. Elena, el lunes 13 de abril se realizó una ceremonia póstuma en su honor, ocasión en que parte de su equipo de la Unidad de Especialidades Médicas le dedicó palabras llenas de emoción y compartieron recuerdos, espacio lleno de emotividad y paz que quienes asistieron recordarán por siempre.
Para que el legado de la Dra. Elena quede por siempre en nuestra institución, todos los funcionarios/as fueron invitados a participar en un ritual lleno de simbolismo en el Patio Inglés, en el cual se plantó un abedul en su honor, especie originaria de las zonas frías de Europa, como Rusia, país natal de la Dra. Olchevskaia, especie que siempre le trajo muchos recuerdos de su infancia.
La Dra. Elena no se despide hoy, se queda en cada vida que sanó, en cada aula donde enseñó y en la huella imborrable de una vocación que, como la luz de las estrellas, seguirá guiándonos mucho después de haber partido

